viernes, 31 de enero de 2014

Albacete, la ciudad y sus pueblos para visitar

albacete mapa


Albacete, la mayor ciudad de Castilla-La Mancha se alza en medio de una vasta campiña de un alto valor natural. De esta peculiar orografía procede su antiguo nombre árabe, Al-Basit (El Llano). Un recorrido por su geografía nos hará conocer el pulso comercial que late en sus arterias principales, la tranquilidad manchega de sus rincones y el carácter bullicioso que asoma en sus fiestas en septiembre, una de las mejores fechas para visitarla.

 Los amantes de la tradición y el arte manchegos podrán disfrutar de una ciudad moderna que mantiene intacto todo su sabor. En la parte más antigua de su perfecto entramado urbanístico se encuentra la catedral de San Juan Bautista. Se trata de una obra de concepción gótica pero que mezcla diferentes estilos. Su largo periodo de construcción, cuatrocientos años, ha dado como resultado una capilla gótica, cuatro grandes columnas renacentistas, diferentes elementos barrocos y una portada neogótica. La arquitectura religiosa de Albacete también se nos muestra en el antiguo monasterio de la Encarnación (s. XVI), hoy centro cultural, y en la iglesia de la Purísima Concepción.

 Viviendas manchegas

 Nuestro recorrido nos llevará también a la Posada del Rosario, actual Oficina de Turismo, en la que podremos descubrir el resultado de la mezcla de estilos gótico, mudéjar y renacentista. El conjunto es Monumento Histórico-artístico Nacional, ya que constituye una buena muestra de este tipo de alojamiento, al más puro estilo castellano, que abundaba antaño por toda La Mancha.
 En la calle Tejares se encuentran algunas viviendas típicas de Albacete, con la tradicional organización de estancias alrededor de un patio central. La Casa de los Picos y la Casona Perona cuentan con fachadas blasonadas, lo que nos habla de la alta alcurnia de sus primeros moradores.

 El Parador de Turismo de Albacete, situado en una quinta manchega, resulta una opción muy tentadora para pernoctar durante nuestra estancia. Su restaurante ofrece platos de la zona, como el gazpacho manchego, la perdiz en escabeche o los Miguelitos de la Roda de postre. La prosperidad económica que vivió esta zona a principios del siglo XX se deja traslucir en el Pasaje de Lodares. Galerías comerciales con cubierta de hierro y vidrio, separadas por columnas renacentistas, nos transportan a lo mejor del espíritu Modernista. No podemos abandonar la ciudad sin pasear a la sombra de los árboles del Parque de Abelardo Sánchez y visitar el Museo de Albacete. Las secciones de Arqueología, Bellas Artes y Etnología cuentan con unas colecciones excepcionales. Si queremos conocer el juego de las bochas, parecido a la petanca, seguro que en el Parque de la Fiesta del Árbol encontramos albacetenses echando una partida.

albacete feria

Gastronomía albaceteña

 Las compras deben hacerse en los aledaños de la calle Ancha. Tanto los centros comerciales como las tiendas dedicadas a la artesanía popular, en este caso especialmente, cuchillería y armas blancas, se encuentran aquí. La Plaza de Altozano es uno de los foros de la urbe y un buen lugar para empezar el tasqueo y paladear unos caracoles o cualquier derivado del cerdo, como lomo de orza o unas tajadas de panceta. Todos estos manjares se suelen servir durante las fiestas de Albacete, que se celebran a principios de septiembre bajo el patrocinio de la Virgen de los Llanos y que son de Interés Turístico Nacional.

albacete

Albacete es también un buen punto de partida para realizar excursiones a espacios naturales como los Montes de Chinchilla, el Parque Natural de las Lagunas de Ruidera y la Sierra de Alcaraz, donde nos espera el Nacimiento del Río Mundo. En la zona septentrional de la provincia se extiende el Valle del Júcar, donde se encuentran pueblos de fuerte sabor manchego entre robledales y campos de labor. Hacia el Este se encuentran los Campos de Montiel, mientras que hacia el Sureste, en el Campo de Hellín y Tobarra, podemos visitar uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de Castilla La Mancha: el Tolmo de Minateda. Y como colofón, la riqueza monumental de localidades como Chinchilla y Almansa.

viernes, 24 de enero de 2014

Capital de Eslovenia, Liubliana y toda su naturaleza

Eslovenia: muchas bellezas por descubrir en el interior de un pequeño país que es como un microcosmos. Aquí encontraremos cuevas, castillos, centros termales, una impresionante e inesperada arquitectura, historia y naturaleza. Todo con el color verde como gran protagonista. De todos las repúblicas que formaron la extinta Yugoslavia, Eslovenia fue la primera en lograr su independencia, sin violencia y sin estridencias. Desde entonces hasta hoy, en la que se encuentra integrada en la Unión Europea, se ha allanado el camino para que los viajeros de todo el continente puedan descubrir sus tesoros ocultos.

Eslovenia


Los atractivos turísticos de Eslovenia no están sólo en la costa. Desde la ciudad italiana de Trieste se entra en el país atravesando bosques de robles y tilos, además de amplios prados en los que se crían desde hace siglos los majestuosos caballos Lipizzaner, grises de potrillos y blancos cuando se vuelven adultos, de la corte austriaca. Geológicamente, todo el país es una inmensa meseta kárstica, lo cual quiere decir que su subsuelo está horadado de cuevas y grutas como la de Škocjanske Jame, recorrida por un río subterráneo, o la de Postojna, descubierta en 1818: un complejo de 20 km de túneles, pasillos y estancias enormes llenas de estalactitas y estalagmitas. A pocos kilómetros de las cuevas, vale la pena dar un pequeño rodeo para visitar el castillo de Predjama, encaramado en una gran mole rocosa en una posición inexpugnable.


capital de Eslovenia

Más o menos en el centro del país está la capital de Eslovenia, Liubliana, rodeada de bosques, vigilada por los Alpes y atravesada por un río. Es una ciudad vital, moderna y animada por los jóvenes artistas y estudiantes que pueblan las calles y cafés. Fundada por los romanos bajo el nombre de Emona, tiene un núcleo del antiguo castillo medieval, iglesias renacentistas y barrocas, portales ornamentados y los techos curvos.

Eslovenia

Al norte de Liubliana, cerca de la frontera con Austria, se ubica la ciudad de Bled en el borde del Parque Nacional de Triglav. En el lago del mismo nombre se encuentra una isla sobre la que se construyó hace mil años un espectacular castillo. Bled es también uno de los mejores spas en Eslovenia, un país particularmente rico en aguas termales, que han llevado al desarrollo de varios spas de grandes dimensiones.